Banyan Tree Vabbinfaru, mi experiencia

Banyan Tree Vabbinfaru es uno de los mejores resorts en los que he estado en las islas Maldivas, tiene todo lo que uno puede desear: proximidad con Malé, una isla y resort de ensueño y un arrecife lleno de vida.

Banyan Tree Vabbinfaru pasarela

El resort Banyan Tree Vabbinfaru

El nombre de esta isla en dhivehi significa “arrecife alrededor”, y es que la isla donde se encuentra el resort Banyan Tree Vabbinfaru se encuentra justo en medio del anillo de arrecife, algo poco habitual en las Maldivas.

Algo a destacar e importante de Banyan Tree Vabbinfaru, es que tiene un equipo de biólogos que se encargan de cuidar a las tortugas que rescatan de los desoves en varios hoteles de Maldivas, y es que aquí es importante ser respetuoso en el medio ambiente.

La isla es muy pequeñita y puedes dar la vuelta en tan solo 15 minutos.

Banyan Tree Vabbinfaru arrecife

El traslado desde el aeropuerto

Banyan Tree Vabbinfaru Resort está situado en el North Male Atoll y a tan solo 25 minutos en lancha rápida desde el aeropuerto internacional de Velana.

Una vez llegó nuestro vuelo, me dirigí al mostrador que el resort tiene en el aeropuerto y el personal nos acompañó al embarcadero que estaba justamente frente a la salida del aeropuerto.

Allí la tripulación de la lancha nos entregó un chaleco salvavidas a cada uno de los pasajeros, una botella de agua y una toallita refrescante.

La lancha rápida es tremendamente cómoda y al nivel del resort, así que el trayecto se hace súper cómodo.

Como es habitual en los resorts, parte del equipo de bienvenida te está esperando en el muelle para hacer el check-in, darte una toallita, té y acompañarte a la habitación, algo habitual en los resorts en Maldivas.

Banyan Tree Vabbinfaru exterior villa

El alojamiento

El Banyan Tree Vabbinfaru tiene tan solo 48 habitaciones de dos tipos.

  • Villa con vistas al mar y piscina privada (110 m2)
  • Villa con piscina privada – Frente a la playa (110 m2)

Yo me alojé en una villa con vistas al mar y piscina privada, pero sinceramente, es muy similar con la otra categoría ya que tan solo se diferencia que está unos metros más alejada de la orilla del del mar.

La villa está cercada y al entrar encuentras una piscina pequeña, un jacuzzi al aire libre y una cómoda hamaca redondo, todo ello rodeado de vegetación.

La verdad es que aluciné con cada una de los detalles de la villa, desde la entrada donde están los cartelitos de no molestar hasta la forma de concha del interior de la villa, muy acorde con el entorno en el que está situado.

Banyan Tree Vabbinfaru piscina privada
Banyan Tree Vabbinfaru interior villa

La habitación como era de esperar súper completa, caja fuerte, nevera, menú de almohadas, jacuzzi, piscina privada, duchas interior y exterior, tumbonas varias y un sinfín de detalles que hicieron sentirnos durante cuatro días como princesas, tenías de todo en un solo lugar.

Para mí lo más espectacular si lo anteriormente mencionada ya es bastante, era poderme levantar cada mañana y ver perfectamente el mar tan azulado, no tiene precio.

La cama es súper cómoda y ancha y a un lado, hay un amplio sofá y televisor. La habitación está conectada con el baño que dispone ducha bajo techo y otra al aire libre.

baño villa

Junto a los lavamanos había una cajita con productos de baño variados, como esponja, cepillo de dientes, pasta dentífrica, peine… y a su vez el baño conecta directamente con el patio de la piscina y jacuzzi.

Mientras estas en la cama estirada puedes ver perfectamente el mar y justo frente a la puerta, teníamos dos tumbonas bajo techo y otras dos sobre la arena.

hamaca villa

La habitación la arreglaban a diario dos veces, por la mañana como es habitual y por la tarde.

Cada día cuando regresábamos después de cenar, teníamos unas zapatillas bien blanquitas estratégicamente colocadas a cada lado de la cama, el dosel ya rodeando toda la cama, el incienso puesto y todas las toallas blancas inmaculadas cambiadas en su totalidad, vaya…. ¡un lujo!

Jamás nos molestaron, parecía que sabían en que momento abandonábamos la habitación para venir y arreglarnos la habitación.

La verdad es que es un resort que te hace sentir muy cómoda, porque aunque el personal estaba muy atento a cualquiera de nuestras necesidades y nos daba la sensación de que vivían para y por el cliente, la realidad es que tenían un horario de trabajo bastante Europeo, ya que disponían de una zona exclusivamente para ellos, con gimnasio abierto 24h. y pistas para poder jugar al volley o a unos de sus deportes favoritos, el fútbol.

Banyan Tree Vabbinfaru restaurante

El restaurante de la isla

Y no me olvido de la comida, que para mí es muy importante sin duda.

El resort Banyan Tree Vabbinfaru dispone de un único restaurante que cada día se “convierte”: en ocasiones es buffet interior, otras es restaurante a la carta, otras barbacoa y otras buffet exterior, cada día varían con diferentes temáticas de cocina y espacios.

La primera noche cenamos en medio de la playa, rodeada de unas luces hechas con tarros de cristal colgados de unos palos clavados en la arena.

Banyan Tree Vabbinfaru cenar playa
buffet libre

De primer plato comimos ensalada verde, luego una sopa de tomate y más tarde media langosta junto con filete de atún, patata al horno y pimiento asado.

El postre fue un trocito de mousse de chocolate con una bolita de helado de vainilla sobre un sirope de arándanos.

La verdad es que fue una experiencia maravillosa bajo la luz de la luna.

Banyan Tree Vabbinfaru sports center

Actividades

A mí me apasiona el snorkel y ver el fondo marino, así que si eres como yo, es importante sepas que a pocos metros de la orilla y frente al Sports Center, el resort tiene una “guardería” de tortugas, se trata de un recinto cerrado las cuidan, alimentan y protegen de los depredadores hasta que crecen.

Además, el arrecife de Banyan Tree Vabbinfaru es uno de los mejores de las Maldivas, rodea por completo la isla y es ESPECTACULAR.

Cada mañana salíamos a hacer snorkel y no solo vimos infinita variedad de peces, sino que además sin problema vimos tortugas, mantas águila y tiburones.

Si eres una persona activa y quieres aprovechar hasta el último segundo de tu estancia, te aconsejo acudas al Sports Center del resort donde ofrecen un montón de actividades que hacer como kayak, paddle surf, windsurf… y sobre todo, inmersiones a puntos estratégicos de la zona.

pesca

Pero existen muchas otras actividades que se organizan y que te garantizan, que no te aburras.

  • Pasamos un día en un banco de arena, eso sí, con bebidas bien refrescantes, comida, fruta y una mini carpa que la tripulación nos había organizado. La verdad es que fue espectacular.
  • Otro día salimos de pesca en un barco bastante grandecito que nos condujo al sitio perfecto donde nos proporcionaron hilo y atún recién cortado, toda una experiencia a la luz de la luna.
  • ¿Y que te parece ver la puesta de sol? Nos ofrecieron champan y canapés, las puestas de sol en un lugar así son indescriptibles.

Y como te comentaba al inicio, en el resort Banyan Tree Vabbinfaru tienen mucho cuidado con el medio ambiente y entre otras iniciativas, organizan actividades para el cuidado de los arrecifes de coral de la zona e invitan a escuelas para conocer la importancia de la conservación de las tortugas.

Banyan Tree Vabbinfaru spa

El spa

Si buscas relajación total, el resort dispone de spa abierto para que el contacto, experiencia con el entorno sea mucho más completa y lo más natural posible.

Por ese motivo en el spa no hay aire acondicionado, solo ventiladores en el techo.

Puedes escoger el tipo de tratamiento según tus necesidades y así tener una sensación de relax absoluto.

El spa está abierto de 11h de la mañana a 20h de la tarde, y puedes encontrar el masaje balines de 60 minutos por $190 o una experiencia de 90 minutos que incluye 60 minutos de masaje, 30 minutos de exfoliación corporal y 30 minutos de hidratación, por $250.

Sinceramente, la isla de Banyan Tree Vabbinfaru me pareció una isla super acogedora, muy bien cuidada, con personal super atento que a todas horas se preocupaba por ti, un arrecife increíble con mucha variedad y algo a tener en cuenta, a tan solo 25 minutos en lancha rápida desde Malé.

Ojalá pueda volver muy pronto, porque me he quedado con ganas de mucho más.

Me llamo Isabel y soy adicta a las islas Maldivas, nunca creí que fuera cierto que existiera un lugar en el mundo que pudiera llamarse paraíso, hasta que viajé por primera vez a las Maldivas. Después de visitarlas durante años, he creado este rincón para ayudarte a que planifiques el viaje de tus sueños a este maravilloso país.



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